martes, 12 de julio de 2011

Cash Luna – Frases Motivadoras


Hola a todos los lectores de mis blog. Quiero compartir con ustedes unas frases motivadoras de un libro de Cash Luna muy motivador llamado “En Honor al Espíritu Santo” que les aseguro les va a gustar mucho.

Si no tenemos fe para lo material ¿Como la tendremos para lo espiritual? Si no tengo fe para lo pequeño, ¿como la tendré para lo grande?

El Señor te anhela más de lo que tú podrías anhelarlo en toda tu vida.

Unción es la esencia del poder del Espíritu Santo manifiesto sobre una persona.

¡El Espíritu Santo es capaz de ayudarnos con nuestras debilidades y convertirnos en las personas que deseamos ser!

La unción transformadora estará sobre personas que desean ser transformadas, y no solo sobre aquellos que desean ser usados para transformar a otros.

No debes ser santo para recibirle, sino que la presencia de Dios te ayuda a ser santo como él.

Las personas transformadas por el Señor son gente de oración que mantienen una comunión e intimidad con él. No solamente estudian la Palabra, sino que pasan tiempo ante su presencia.

Intentar evadir las manifestaciones del Espíritu Santo es como querer acercarse a una flor y no sentir su aroma, meterse al agua sin mojarse o poner la mano al fuego y pretender no quemarse.

El Espíritu Santo no ocupa el tercer lugar en la Trinidad. Él es tan importante como el Padre o el Hijo, siendo los tres uno solo.

La clave de todo mover de Dios está en que entiendas y creas en la importancia que tiene el Espíritu Santo como la persona divina que es y te comportes de acuerdo a esa fe.

Si pasas por momentos de soledad, aprende aprovecharlos. A veces son necesarios para conocer íntimamente a la persona del Espíritu Santo.

Dios te ha creado de una forma muy particular. Eres único. No hay feos o bonitos, solo piezas únicas.

El quiere formarte a solas, desea hablarte sobre todo lo bueno que haces y lo que debes mejorar.

A puerta cerrada arreglas cuentas y dejas que el Señor transforme tu corazón.

Solo delante del Señor puedes convertirte en sabio.

El hombre que no quiere entrar en la presencia de Dios para ser descubierto, corregido y transformado, no podrá ser usado para transformar a otros.

Siempre recuerda que la clave de la vida pública es la vida privada. Si deseas éxito en público, busca primeramente el éxito privado delante de Dios. Si puedes escoger donde ser conocido, pide que sea delante del trono de su gracia.

La presenncia de Dios no se limita a los templos ni a los cultos religiosos, es real en cualquier lugar y es capaz de hacer lo que quiera, donde quiera y con quien quiera.

Aquellos que apreden a habitar en la omnipresencia de Dios tienen el honor de ver su omnipotencia.

Es más fácil ser santos cuando estamos convencidos de su omnipresencia.

Para caminar bajo su sombra debes actuar convencido de que está contigo en todo lugar y conoce lo que piensas y haces.

La unción está y estará para lo que Dios la dejó y para lo que la Palabra manda, no para lo que cada quien imagina y desea.

Cuando la unción esta sobre la vida de alguien, la atmósfera del lugar puede cambiar y convertirse en un ambiente de poder, no necesariamente de emoción, pero si de poder.

Mientras más bebas de él siempre habrá un nuevo abismo que llenar bajo sus cascadas.

La unción viene sobre nosotros por la obediencia que le tenemos al Señor cuando le creemos.

En los momentos en que Dios nos pide que hagamos cosas inusuales y difíciles para nuestra carne, es cuando debemos morir a nuestro ego y a nuestro orgullo, porque es en esos instantes cuando Dios nos forma para que podamos ser ungidos.

Cuando caminamos en obediencia el poder de Dios se manifiesta en nuestra vida.

La unción sigue más fuertemente a aquellos que deben hacer cosas que no les gustan, y que no se niegan a hacerlas.

Él nos pone bajo autoridad para que seamos formados y salga a la luz nuestra actitud.

Mientras no estés dispuesto a obedecer lo que no te gusta hacer, no podrás ver en tu vida y ministerio una unción poderosa.

Espero les guste y puedan recomendarlo para que se multiplique la bendicion.